La materia oscura es uno de los mayores misterios de la ciencia moderna. No emite luz, no refleja radiación y no podemos verla directamente, pero todo indica que está ahí porque su gravedad afecta al movimiento de galaxias, cúmulos de galaxias y a la estructura del universo.
Según la NASA, la materia oscura representa aproximadamente el 27 % del universo, mientras que la materia normal —estrellas, planetas, gas, polvo y seres vivos— representa menos del 5 %. El resto corresponde principalmente a la energía oscura.
¿Qué es la materia oscura?
La materia oscura es una forma de materia invisible que no interactúa con la luz como lo hace la materia ordinaria. No brilla, no absorbe luz y no puede observarse con telescopios normales.
Sin embargo, sí parece tener masa. Y si tiene masa, produce gravedad. Por eso los científicos pueden detectar su presencia observando cómo afecta al movimiento de otros objetos del universo.
En palabras sencillas: no vemos la materia oscura, pero vemos sus efectos gravitatorios.
¿Por qué se llama materia oscura?
Se llama “oscura” porque no emite ningún tipo de luz detectable. No es oscura como una sombra o un objeto negro, sino invisible para nuestros instrumentos ópticos.
La materia normal está formada por átomos. Es la materia que compone los planetas, las estrellas, las rocas, el agua y nuestro cuerpo. La materia oscura, en cambio, parece estar formada por algo distinto que todavía no conocemos.